lunes, 4 de octubre de 2010

INTRODUCCION AL ORIGEN DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES ANTIPROHIBICIONISTAS DE LAS DROGAS

POR

LUCAS PASSOS ABADIA

LAS PLANTAS NO SON COMO LAS PINTAN


En la modernidad (y fuera de esta), al interior de las diferentes civilizaciones, se ha mantenido una pugna constante entre valores que han estado a favor o en contra de las drogas. Para el caso de la sociedad occidental, esta pugna implica que la conciencia Apolínea, lo ordenado, lo bello, lo normativo y lógico formal, se imponga y predomine sobre la conciencia Dionisiaca, sobre los placeres orgiásticos y la expansión caótica de la conciencia.

Al interior de la moderna sociedad occidental,“el desencantamiento del mundo”, implica que los impulsos y pasiones que nacen del inconsciente, se repriman y encaminen por medio de la fuerza física y del orden autoritario, a un estado de cosas fundamentado en la ética puritana y ascética que alienta a su vez el espíritu del capitalismo.

Los valores cultivados a partir de la relación del hombre con algunas “drogas” resultan diametralmente opuestos a los requerimientos que el sistema social capitalista exige a sus individuos. Ante este hecho se aplica la prohibición selectiva de ciertas drogas mediante la imposición de éticas radicales, construidas en su mayoría a partir de falacias conceptuales generadoras de guerras inocuas y cruzadas fanáticas. Como acertadamente lo advierte Luís Carlos Restrepo, “en pocas empresas como en la lucha contra las drogas, se ha difundido tanto mal en nombre del bien, se a aplastado la libertad mientras se dice defenderla, se ha desconocido tanto la naturaleza de un problema mientras se nos promete solucionarlo.”[1]

Derivado de la prohibición sobre algunas drogas, la libertad de las democracias se torna en falacia (no se es libre de fumar un cigarrillo de marihuana). La mayoría de edad de cada uno de los individuos en sociedad no es reconocida por el estado de cosas, sobretodo si es consumidor, traficante o productor de drogas prohibidas. En este sentido, el individuo en sociedad es autónomo y responsable, siempre y cuando no consuma cierto tipo de drogas prohibidas por el establecimiento. Parafraseando a Kant, en su respuesta a que es la ilustración: consumid, consumid todas las drogas que queráis siempre y cuando obedezcas.



[1] Restrepo Luís Carlos “La fruta prohibida”. Ed. Panamericana 2001.

1 comentario:

Fredy Vásquez dijo...

Colombia siente Passos de animal verde!